Se acerca la época de frío y ya empezamos a bajar los nórdicos de los altillos de nuestros armarios para pasar de una forma cálida los meses de invierno. Aunque en ocasiones casi ni los podemos utilizar porque aquella “oferta tan estupenda” de nórdico que compramos en su día abriga tanto y es tan poco transpirable que no hay quien soporte el calor que da.

En el caso de nórdicos baratos o sintéticos sucede lo siguiente: nos tapamos, sudamos y nos destapamos, para volvernos a tapar y destapar continuamente. Y así sucesivamente durante toda la noche, todas las noches, alterando de forma drástica nuestro descanso.

La correcta elección del nórdico asegura un extraordinario confort, superior a cualquier otra prenda para la cama, gracias a sus cualidades únicas. Se trata de que nuestro nórdico contribuya a nuestro descanso perfecto aportando la capacidad térmica y transpirabilidad adecuadas.

 

Un nórdico para cada caso

 

En la mayoría de los casos, ante el total desconocimiento, la tendencia a la hora de elegir y comprar un nórdico es escoger el más gordo, de plumas y sobretodo el más económico. Esto último, no sé bien por qué. Y es que no hay porqué decantarse por la opción más económica siempre por sistema, porque a menudo la diferencia de precio entre un mal producto y un buen producto no es tan grande, y las diferencias de calidad y ventajas son enormes.

En WLN Barcelona lo tenemos claro y vamos a ayudaros a elegir el nórdico correcto.

 

Los nórdicos llamados naturales son aquellos cuyo relleno está compuesto por plumas y/o plumones de ave, patos u ocas. El plumón es el copo, la parte más ligera de la pluma y que aporta mejor capacidad aislante y de transpiración, mientras que lo comúnmente entendido como pluma, aun siendo de calidad, tiene una parte de caña que ni transpira ni aísla como el plumón. Cuanta menos caña lleve mejor, pues la caña no aísla y al tacto es menos agradable. Y, obviamente, cuanto más plumón y menos pluma, mucho mejor, y generalmente, mayor precio.

 

plumón wlnbarcelona

 

 

Tengamos en cuenta un concepto elemental: las plumas sirven para volar y su función no es la de abrigar al ave. Al nacer, al ave no tiene plumas, en cambio tiene un plumón, muy corto, delgado y suave que siempre llevará consigo y que, en su edad adulta, quedará debajo del plumaje exterior. Este es el plumón natural que debe llevar un nórdico en mayor porcentaje para que nos abrigue.

 

Otro concepto sería la calidad del plumón, que vendrá determinada por el tipo de ave, su alimentación y la región de donde provenga. El plumón de la región rusa de Kaluga, por ejemplo, es sin lugar a dudas uno de los plumones de más calidad del mundo y esto es evidente porque el animal, en esas regiones tan septentrionales, debe soportar temperaturas muy bajas. Por ello, este plumón sería el más adecuado en un clima extremadamente frío.

 

Debemos asociar un buen nórdico a una buena capacidad aislante. En el caso de los naturales, cuanto mejor es el plumón, sus filamentos serán más largos formando miles de cámaras de aire que guardan el calor corporal, permiten una excelente circulación del aire y una rápida evaporación de la humedad, siendo estas 3 propiedades las que diferencian un nórdico de buen plumón de uno de pluma, que aporta peso y calor por la escasa circulación de aire, igual que los rellenos sintéticos.

 

El gramaje de plumón para nuestro nórdico

 

El gramaje que debemos elegir para nuestra funda nórdica dependerá del clima en el cual vamos a dormir, teniendo en cuenta además que todos disponemos de calefacción.

 

Como la propia palabra indica, "Nórdico" y no "Mediterráneo", es un complemento perfecto para el frío, pero que además tiene que ser muy cómodo (que no pese y no de excesivo calor) e higiénico (que su interior esté sometido a estrictos procesos de higienización haciendo de ellos un producto hipoalergénico y natural 100%), no solo para taparse con él sino también para facilitar el hacer la cama.

Lo que sí podemos asegurar es que el plumón de ganso es el más cálido, transpirable, más ligero y que va a aportar suavidad y volumen a nuestro nórdico. El porcentaje de plumón debe ser el mayor posible, 98% de plumón y a ser posible de ganso blanco.

 

edredones nordico wlnbarcelona

 

Nosotros, como especialistas, somos partidarios del NÓRDICO DUPLO O DOBLE, que es un pack de 2 nórdicos en 1. Normalmente, vienen un par de nórdicos delgados de 100 gramos que podemos utilizar por separado en épocas menos frías, o ensamblados o unidos entre ellos para noches más frías. De esta manera, podemos utilizar nuestros nórdicos durante la mayor parte del año, pudiendo amortizar así nuestra compra durante más tiempo cada temporada.

También podemos elegir packs de 2 nórdicos que uno de ellos tenga mayor gramaje. Por ejemplo, un primer nórdico fino de 100 gramos y un segundo de 140 gramos, de esta manera cubriremos más necesidades y podremos optar entre tres tipos de calor, puesto que podremos utilizar solamente el nórdico de 100 gramos, o solo el de 140 gramos o, combinándolos, tendremos nada más y nada menos que 240 gramos de calidez.

En cuanto al tejido de un buen nórdico, en WLN Barcelona aconsejamos que sea de algodón 100%. Y sobre todo que sea tupido para evitar que los plumones salgan de su interior. La densidad del tejido no debe ser menor de 80/80, especificación que se debe encontrar en la etiqueta del producto.